La incomodidad de dejar de ser útil


Hay algo que incomoda mucho cuando empiezas a poner límites: algunas relaciones cambian. Y no, no es porque te hayas vuelto difícil, sino que de alguna forma pareces "jodida."Es porque durante mucho tiempo ocupaste un lugar muy claro:la que resuelve, la que organiza, la que entiende, la que sostiene, la que... y cuando dices "con permisito"...estalla el mundo de furia. 

Ser útil tiene algo muy seductor. Te hace sentir necesaria, valiosa y con un lugar. El problema es cuando ese lugar se vuelve identidad. Entonces un día decides retirarte un poco. Dejar de anticiparte a todo.Dejar de resolver lo que no te corresponde. Y pasa algo curioso. Aparecen silencios. Pequeñas decepciones.Gente que no sabe muy bien cómo reaccionar. No siempre es conflicto. Muchas veces es simplemente que el sistema se desacomoda.

Las dinámicas que llevan años funcionando no cambian porque una persona decidió moverse de lugar. Pero hay algo importante que entender: La incomodidad no significa que hiciste algo mal. A veces solo significa que dejaste de ocupar un rol que ya no era tuyo.Y eso, aunque incomode a algunos, también abre una pregunta interesante: ¿En cuántas relaciones mi valor estaba ligado a lo útil que soy?

Porque cuando dejas de sostener lo que nunca te correspondía empieza a aparecer algo nuevo...tu lugar real.



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